Me interesaría conocer cómo se valora el trabajo y la autonomía, en oposición al tiempo. Me explico: A mí no me interesa cumplir horarios; me interesa cumplir objetivos. Mi enfoque es simple: la eficiencia está por encima de todo. No tengo reparos en invertir tiempo en optimizar procesos si eso permite maximizar resultados después. Imponer un horario fijo —por ejemplo, de 7:00 a 15:00— no mejora mi rendimiento, lo drena. A las pocas horas, mi productividad cae. En cambio, si se me da un objetivo claro, se me deja margen para organizarme y se confía en mi capacidad, los resultados llegan con la calidad que acostumbro a entregar. Si eso para mí implica trabajar de 12:00 a 00:00 en algún momento, lo hago sin problema. Ya lo he demostrado anteriormente, más de una vez. Y no hablo solo desde la experiencia de años programando proyectos personales para los que ya he estado noches sin dormir, sino desde la capacidad demostrada de aprender cualquier tecnología desde 0 en menos de una semana y asumir proyectos complejos con autonomía total. Además, mi perfil va más allá de la programación técnica: comprendo la visión empresarial, soy capaz de comunicar ideas y problemas con la claridad de un equipo comercial y aportar sugerencias que solo alguien con conocimiento tanto técnico como de negocio podría valorar. Para mí, son esta clase de cosas las que hacen "Senior" a un programador, y son las que he estado desarrollando toda mi vida. Entonces, la cuestión es: ¿Se espera que se cumplan horas, o que se entreguen resultados? ¿Se remunera el tiempo frente a la pantalla, o la capacidad de adaptarse rápido, asumir complejidad, aprender lo que haga falta y resolver los problemas con autonomía? Si el modelo es rígido, no tengo ningún interés. Ya conozco esa dinámica y sé exactamente cómo acaba. Si, por el contrario, se valora el rendimiento real y se respeta la forma en que cada profesional alcanza su máximo nivel individualmente, me encantaría conversar sobre vuestra oferta. Quedo a la espera de su respuesta. Un saludo!